miércoles 2 de diciembre de 2009

Ante la inclusión en el Anteproyecto de Ley de Economía Sostenible de modificaciones legislativas que afectan al libre ejercicio de las libertades de expresión, información y el derecho de acceso a la cultura a través de Internet, los periodistas, bloggers, usuarios, profesionales y creadores de internet manifestamos nuestra firme oposición al proyecto, y declaramos que…

1.- Los derechos de autor no pueden situarse por encima de los derechos fundamentales de los ciudadanos, como el derecho a la privacidad, a la seguridad, a la presunción de inocencia, a la tutela judicial efectiva y a la libertad de expresión.

2.- La suspensión de derechos fundamentales es y debe seguir siendo competencia exclusiva del poder judicial. Ni un cierre sin sentencia. Este anteproyecto, en contra de lo establecido en el artículo 20.5 de la Constitución, pone en manos de un órgano no judicial -un organismo dependiente del Ministerio de Cultura-, la potestad de impedir a los ciudadanos españoles el acceso a cualquier página web.

3.- La nueva legislación creará inseguridad jurídica en todo el sector tecnológico español, perjudicando uno de los pocos campos de desarrollo y futuro de nuestra economía, entorpeciendo la creación de empresas, introduciendo trabas a la libre competencia y ralentizando su proyección internacional.

4.- La nueva legislación propuesta amenaza a los nuevos creadores y entorpece la creación cultural. Con Internet y los sucesivos avances tecnológicos se ha democratizado extraordinariamente la creación y emisión de contenidos de todo tipo, que ya no provienen prevalentemente de las industrias culturales tradicionales, sino de multitud de fuentes diferentes.

5.- Los autores, como todos los trabajadores, tienen derecho a vivir de su trabajo con nuevas ideas creativas, modelos de negocio y actividades asociadas a sus creaciones. Intentar sostener con cambios legislativos a una industria obsoleta que no sabe adaptarse a este nuevo entorno no es ni justo ni realista. Si su modelo de negocio se basaba en el control de las copias de las obras y en Internet no es posible sin vulnerar derechos fundamentales, deberían buscar otro modelo.

6.- Consideramos que las industrias culturales necesitan para sobrevivir alternativas modernas, eficaces, creíbles y asequibles y que se adecuen a los nuevos usos sociales, en lugar de limitaciones tan desproporcionadas como ineficaces para el fin que dicen perseguir.

7.- Internet debe funcionar de forma libre y sin interferencias políticas auspiciadas por sectores que pretenden perpetuar obsoletos modelos de negocio e imposibilitar que el saber humano siga siendo libre.

8.- Exigimos que el Gobierno garantice por ley la neutralidad de la Red en España, ante cualquier presión que pueda producirse, como marco para el desarrollo de una economía sostenible y realista de cara al futuro.

9.- Proponemos una verdadera reforma del derecho de propiedad intelectual orientada a su fin: devolver a la sociedad el conocimiento, promover el dominio público y limitar los abusos de las entidades gestoras.

10.- En democracia las leyes y sus modificaciones deben aprobarse tras el oportuno debate público y habiendo consultado previamente a todas las partes implicadas. No es de recibo que se realicen cambios legislativos que afectan a derechos fundamentales en una ley no orgánica y que versa sobre otra materia. Por favor difunde este manifiesto en tu blog, Twitter, en redes sociales, en foros o imprímelo y repártelo.

Foto propiedad de http://www.flickr.com/photos/upyd/

utilizada con licencia CC

sábado 21 de noviembre de 2009

Valencia, para perderse...

... o para encontrarse!



0:20 Plaza Redonda.
0:23 Catedral de Valencia.
0:27 Plaza de la Virgen, con la Catedral de Valencia y la Basílica al fondo.
0:30 Plaza de Toros (Calle Xàtiva).
0:34 Lonja de la Seda.
0:38 Ídem.
0:42 Mercado de Colón O Mercado Central.
0:45 Torres de Quart.
0:49 Mercado Central.
0:57 Torres de Serranos.
1:00 Palacio del Marqués de Dos Aguas.
1:04 Vista hacia la Plaza del Ayuntamiento DESDE la Estación del Norte y la Calle Xàtiva.
1:18 Plaza de la Reina.
1:23 Mercado de Colón.
1:27 Plaza del Ayuntamiento.
1:30 Puerta del Mar.
1:35 Edificio del Fénix, desde la Estación del Norte.
1:42 Plaza del Ayuntamiento. Edificios de la Filmoteca/Rialto y Ateneo Mercantil.
1:45 Plaza del Ayuntamiento. Edificio de Correos y Telégrafos.
1:54 Plaza del Ayuntamiento. Edificio del Ayuntamiento de Valencia desde la Fuente.
1:58 Palau de la Música.
2:02 Edificio singular de la Universidad Politécnica de Valencia.
2:09 Estadio del Mestalla.
2:20 Futuro estadio del Mestalla (en construcción).
2:24 Edificio en la Avenida de les Corts Valencianes.
2:32 Ídem.
2:36 Ídem. A la izquierda, vista del Palacio de Congresos.
2:40 Edificio en la Avenida de les Corts Valencianes.
2:43 Edificio del Holiday Inn desde el Paseo de la Alameda, tramo del Puente del Ángel Custodio.
2:47 Edificio en la Avenida de les Corts Valencianes.
2:51 Edificio en la Calle de la Autopista del Saler, enfrente de la CAC.
2:54 Ídem. Vista parcial de L'Umbracle.
2:58 Izquierda: Corte Inglés de la Avenida de Francia. Centro: centro comercial Aqua.
3:02 Edificio Veles e Vents, puerto de Valencia.
3:06 Ídem.
3:09 Hotel Meliá Valencia Palace.
3:13 Playa del Cabanyal-Las Arenas O Playa de la Malvarrosa.
3:17 Ídem.
3:20 Playa de la Malvarrosa.
3:28 Circuito de Cheste.
3:32 Edificio Veles e Vents, puerto de Valencia.
3:36 Aeropuerto de Valencia, Manises.
3:40 Ídem.
3:43 Puente de la Exposición, más conocido como Puente de la Peineta.
3:47 Ciudad de las Artes y las Ciencias (CAC) y edificios de la Avenida de Francia DESDE el centro comercial Aqua.
3:51 CAC: Palau de les Arts Reina Sofia.
3:55 CAC: L'Hemisfèric y el Palau de les Arts Reina Sofia.
3:58 CAC: Museu de les Ciències Príncep Felip, l'Hemisfèric y Palau de les Arts Reina Sofia.
4:02 CAC: Puente de Monteolivete, l'Hemisfèric, Museu de les Ciències Príncep Felip y l'Umbracle.
4:06 CAC: Entrada a l'Hemisfèric.
4:09 Estación de Metro de Alameda. Sobre ella está descansa el Puente de la Exposición (o de la Peineta).
4:13 Estación de Metro de Valencia. ¿Quizás Avenida del Cid?
4:19 Estación de Metro de Valencia. ¿Nombre?
4:21 Pistas de patinaje del río.
4:36 El Corte Inglés de la Avenida de Francia.
4:39 Puente de las Artes.
4:44 Vista de la Avenida de les Corts Valencianes. Edificio de Mediamarkt y vista de la rotonda de la Dama de Elche antes de ser construida.
4:48 "Skyline" de la ciudad de Valencia.

Buen viaje.

sábado 1 de agosto de 2009

ETA, DÉJANOS EN PAZ

domingo 12 de julio de 2009

De proto- a neo-

Presente
Pues sí, ya no soy una fase previa al filólogo. Desde el día 30 de junio soy oficialmente licenciado en Filología Inglesa por la Universitat de València. Mis años me ha costado.

Pasado
Bueno, para ser sincero, lo que me ha costado -demasiados- años ha sido centrarme y madurar. Los primeros años fueron jauja: el cambio del instituto a la universidad, de vivir con la familia a vivir prácticamente sólo, mudarme del pueblo a la ciudad... Luego las amistades, las novietas, las fiestas fueron sucediéndose. Tenía demasiadas cosas en las que pensar como para aprobar la carrera año a año. Y es que ya se sabe que nosotros maduramos más tarde que vosotras, y eso se nota mucho en una carrera como esta.

Por suerte, al final terminé por sentar la cabeza. Aquellos con quien empecé la carrera empezaron a salir por la puerta grande con su título bajo el brazo mientras yo me quedaba poco a poco sin mis colegas del pasillo, de las escaleras, de clase (nunca he sido de cafetería). Así que no tuve más remedio que hacerme nuevas amistades. Las nuevas generaciones estaban ahí; tan sólo había que acercarse un poco y en seguida te acogían en su círculo. Sin embargo, esa pequeña variación de edad, esos dos o tres años se notaban. Me daba cuenta de que yo ya era más maduro que las chicas dos o tres años menores que yo: pensaba, me comportaba y actuaba de manera distinta, más calmada, menos impetuosa. Si años antes me habría apuntado a cualquier plan sin pensarlo dos veces ahora tenía que abrir la agenda y aplazar compromisos o incluso tener que decir no a la proposición más descabellada (que todos sabemos que son las mejores). Los exámenes ya no se estudiaban solos o la noche antes; ahora hacía acopio de apuntes casi desde el primer día e intentaba ir al día en clases y materia. Mientras, la gente a mi alrededor era un viva la virgen constantemente. Aunque al fin y al cabo estaban haciendo lo mismo que yo había hecho en años anteriores. Yo me los miraba y pensaba: podría decirles que si siguen así no van a aprobar esta asignatura, ¡pero qué narices, que disfruten mientras puedan! Y me gustaba. Me gustaba mucho. Ese punto de vista ligeramente diferente que dan un par de años es una ventaja en una carrera. Si los primeros años aprobaba las asignaturas con un 5 pelado, ahora lo hacía con Notable, algunas veces incluso con Sobresaliente. Sí, es cierto, iba dos o tres años atrasado con respecto a la mayoría de mis compañeros, pero mientras algunos de mi promoción habían dejado de ir a clase por las veces que habían repetido la asignatura, yo aprovechaba esa inesperada madurez recién adquirida para masticar bien la asignatura, para bordar los trabajos, para dejar el temario listo para el examen. Así, tras varios años desastrosos en mi vida académica, los 2 últimos han sido casi de matrícula.
Particularmente no sé hasta qué punto contará la nota media del expediente para encontrar trabajo, pero desde el punto de vista personal, desde el conocimiento íntimo de hasta dónde he trabajado una asignatura, de cuánto he aprendido, de lo que me ha costado sacarla adelante, no es lo mismo saber que tienes un 5 que un 8. El esfuerzo, el sudor, las horas delante del ordenador... acaban teniendo una recompensa en forma numérica. Y es ese número el que te dice cuánto ha valido la pena haber dejado de salir de fiesta, haberte acostado a las 9 de la mañana estudiando y levantarte a las 5 de la tarde sabiendo a qué hora te vas a acostar al día siguiente.
Este último año he tenido tan sólo una asignatura: Teatro Inglés desde los orígenes hasta el siglo XIX, una asignatura que es casi tan interminable como su título. Siempre ha sido una asignatura que me ha gustado. La he hecho 3 veces, y al final la he aprobado. Eso sí, con otra profesora, porque si hubiese seguido con la misma habría suspendido. El tema del profesorado daría para escribir una entrada bastante amplia , así que no voy a decir más que lo que es obvio: el profesor determina completamente las ganas y el interés del alumnado por la asignatura. Como este año sabía que me iba a aburrir bastante con una sola asignatura en la facultad, decidí hacer el primer curso de Francés en la Escuela Oficial de Idiomas de Valencia. Hace un tiempo, hablando con unos amigos de la facultad -los de mi promoción, los primeros que tuve- estuvimos hablando de la facilidad que tenemos los estudiantes de Filología por los idiomas. Los asimilamos bien, con mayor o menor dificultad dependiendo de cada persona, eso está claro, pero no se nos suelen resistir: alemán, italiano, portugués, francés, japonés, chino... Yo no sé si es porque era el primer curso (que probablemente sea condición determinante) o porque es la EOI, pero ha sido un gran año. He aprendido bastante, aunque en clase me aburría muchísimo: mientras algunos compañeros no cogían los conceptos hasta pasadas 3 clases y tras haber hecho muchos ejercicios, yo los asimilaba a la primera. Simple comparación entre lenguas. Ayuda a comprender y a memorizar. Esa es una herramienta que los que tratamos con los idiomas tenemos más que asimilada, pero me he dado cuenta gracias a las clases de francés que eso no es así con muchísima gente. Quizá ese sea un factor esencial en la diferencia entre la gente de letras y de ciencias: si para mí es imposible entender y memorizar la química inorgánica o la trigonometría, a muchos de ciencias les resultaba imposible comprender por qué algunas consonantes se doblan en los verbos franceses, o los vínculos entre los pronombres y los complementos de objeto directo o indirecto. La cuestión es que he adquirido una base de francés bastante importante que me facilitará mucho la tarea de seguir aprendiendo en el futuro este idioma que he descubierto este año.

Presente

Ahora estoy desubicado. Me he pasado los últimos años de mi vida teniendo en mente una interminable lista de asignaturas que aprobar, que estudiar en verano, a las que presentarme, que dejarme para convocatorias posteriores... Ahora ya no queda ninguna por aprobar. Las he hecho todas. No tengo que estudiar nada en verano. En septiembre no tendré que hacer ningún examen. No habrá ningún día de las fiestas de mi pueblo al que deba renunciar. No habrá ningún profesor esperándome a que le entregue el examen. No volveré a ver a mis compañeros tras 3 meses de ausencia estival.
Por el momento, aprovecho el día. Leo mucho. Le estoy sacando un partido enorme a mi Papyre. Es rara la semana que no acabe con 3 libros leídos. También voy en bici. Hacer mountain-bike por los montes de mi pueblo es mi válvula de escape. No soy una persona deportista de manera que voy acumulando tensiones hasta que sé que necesito liberarlas con la bici. Me meto 30, 40 ó 50 kilómetros por caminos rurales, la vía verde o caminos de cabras. Sudo, libero la mente, hago ejercicio, me relajo mentalmente mediante el castigo físico. Lo llevo haciendo muchos años y me funciona muy bien, así que de momento seguiré disfrutando de mi bicicleta de montaña.

Futuro
Hay gente que se planifica el futuro. Día a día, mes a mes o incluso de año en año. Yo siempre he sido incapaz. La agenda ha sido siempre mi mejor aliada porque nunca he podido memorizar qué tenía que hacer en dos días vista, así que ni que decir tiene que nunca me he planteado nada de un mes para otro. Sin embargo, de un tiempo a esta parte me he dado cuenta de que también he cambiado en eso. ¿Será madurez? La cuestión es que la etapa de estudiante universitario se me ha acabado, lo estaba viendo venir y en septiembre me marcharé a Inglaterra para hacer una especie de CAP para ser profesor de español en lengua inglesa. Era eso o quedarme en España, estudiar unas oposiciones que no sabía si iba a conseguir aprobar y optar a una plaza en un instituto enseñando inglés. No es un mal futuro, pero me llama más enseñar español. Si bien los monstruitos ingleses son un poco diferentes a los españoles, supongo que podré tratar con ellos. Y si no, siempre me quedará un viaje low-cost que me devuelva a mi ciudad para intentarlo de nuevo aquí.

Sé que voy a echar mucho de menos a mi gente, a mis amigos, incluso a mi familia (siempre he sido un poco descastao, como dice mi madre) pero creo que ha llegado el momento de tomar un camino que debo recorrer yo solo: el camino de la independencia personal, familiar y económica completa. Y si ese camino me lleva a otros países, estaré encantado de tomarlo.

jueves 11 de junio de 2009

"Doctor en Irlanda", un Beatus Ille del siglo XXI

Título: Doctor en Irlanda

Autor: Patrick Taylor

Editorial: Espasa Calpe

Año: 2007/2009

Traductora: Paz Pruneda

Título original: An Irish Country Doctor


¡Un libro muy divertido, eso es lo que es!


Ese podría ser el comentario que uno de los peculiares habitantes de Ballybucklebo hiciera sobre esta novela de Patrick Taylor. Y es que es en este pueblecito imaginario de Irlanda del Norte donde se esconden un sinnúmero de personajes curiosos e inconfundibles que nos harán pasar grandes momentos.


El libro comienza con la llegada –intento de llegada más bien- del recién licenciado doctor Barry Laverty al pequeño pueblo perdido de Ballybucklebo. Se dispone a entrar a trabajar como ayudante en la consulta del doctor Fingal Flahertie O’Reilly, un médico curtido en mil batallas con(tra) los pacientes más insospechados. Laverty se verá en un primer momento desbordado por los métodos extraños y radicales de su jefe, pero poco a poco se dará cuenta de que en medio del campo, lejos de la vida ordenada y civilizada de la gran urbe que es Belfast, un médico rural sólo puede actuar de esa manera si quiere evitar que los pacientes se le suban a la chepa.


La novela se presenta como un proceso de aprendizaje donde un joven e inexperto médico se va instruyendo progresivamente en su futuro oficio, porque el hecho de haber acabado una licenciatura no le otorga el derecho de creerse un buen médico. A los habitantes del mundo rural hay que mostrarles que no sólo eres un buen médico, sino que eres el mejor que podrían tener, y hay que demostrárselo en el día a día y tanteando la suerte.


Aunque la gesta pudiera parecernos unas memorias o un diario (Patrick Taylor es médico) lo cierto es que en su mayor parte es fantasía. Eso sí, aderezada con ingeniosos toques autobiográficos de la etapa en que el autor comenzaba su carrera como médico rural. Y es que ese toque humano hacia los típicos habitantes rurales analfabetos, supersticiosos, incultos, desdentados, pobres, harapientos, cotillas, aduladores, bebedores, etc. los convierte en figuras deseables de inocencia, ingenuidad, candor, simplicidad, idealismo, naturalidad, confianza, espontaneidad, franqueza… Son, en definitiva, personas libres de preocupaciones y con una carga de todo lo genuino que los habitantes de la ciudad hemos perdido. Sin embargo, la novela no se queda en la simple descripción externa de ese coro de personajes que encuadran la narración, sino que va más allá. Un alcohólico social que pasa más tiempo en el pub del pueblo que con su mujer embarazada pero que aún así la ama con locura; un viejo loco que se consume en su pasado vive rodeado de perros en un coche abandonado y ama en secreto a una mujer rodeada de gatos… y es correspondido; una paciente que se queda embarazada sin estar casada y se ve en la disyuntiva de abandonar el pueblo para tener el hijo en Liverpool o descubrir la identidad de su amante; una mujer hipocondríaca de la salud de su marido…


Y el amor. Porque el amor es lo que realmente mueve esta novela. El amor de O’Reilly por sus pacientes, sustituto del amor que perdió en su juventud; el amor de Laverty por esa chica que conoce en un tren y le otorga el honor de volver juntos en el trayecto de la noche; el amor de la señora Kincaid, el ama de llaves, por su trabajo como señora de la casa; el amor del loco de los perros y la loca de los gatos; el amor de la hipocondríaca y su senil marido; el amor del alcohólico y su joven y bella mujer, recompensado en un bebé y esperanzas de un futuro mejor; el amor de Arthur Guinness por la pernera del doctor Laverty…


Un aliciente adicional a todos los mencionados es la descripción de Irlanda del Norte y toda la información que se nos proporciona sobre el estado social y político de la isla en el momento en que se sitúa la acción: los Troubles, las luchas urbanas entre católicos y anglicanos y cómo esa dicotomía no existe en las zonas rurales, los desfiles orangistas, los paisajes de la bella Irlanda, los verdes campos interminables, los ríos repletos de peces, la corrupción política personificada por el concejal Bishop (cuyo nombre es tan inocente como su cargo)… Además encontramos citas literarias a grandes autores de la literatura inglesa como Tennyson, Shakespeare, Kipling o tan populares como The Wind in the Willows o líneas del cancionero popular irlandés. Todo ello, junto con un excelente trabajo de la traductora a la hora de añadir comentarios explicativos a pie de página, conceden a este texto un aura de idealización cultural y social fuertemente enraizada en lo más profundo del verde suelo irlandés.

viernes 29 de mayo de 2009

Si Shakespeare levantara la cabeza... ¡se compraría un iPod! [2]

Siguiendo con la serie abierta con Hamlet, hoy os traigo nuevos iPod engravings para vuestro disfrute intelectual: All's Well that Ends Well y Antony and Cleopatra. Además de simplemente postear las imágenes, creo que no viene mal hacer una breve -brevísima- introducción a cada obra, sin meternos en líos de argumentos, personajes, fechas, etc. que resultan bastante aburridos a no ser que seas un frek del Teatro Inglés. Como dirían Tip y Coll:
- Comencemos.
- Commenzon.
- Empecemos.
- Empezon.

All's Well that Ends Well (A buen fin no hay mal tiempo en castellano) es una comedia de Shakespeare. La fecha exacta de composición se desconoce, como casi todas las obras de los dramaturgos de la época, pero se establece entre 1601 y 1608 año arriba, año abajo; la verdad es que los críticos no están seguros de muchas cosas con respecto a Willy. En principio se la consideró una comedia, pero como ocurre con The Tempest (La tempestad) hoy en día esta clasificación es imprecisa y anticuada porque no responde a los requisitos actuales de lo que podríamos considerar comedia. Bebiendo de las abundantes fuentes que ha proporcionado el Decamerón de Boccaccio a la literatura posterior, el autor nos muestra a una chica bella y huérfana de clase baja enamorada del hijo de la mujer a la que sirve, inevitablemente inalcanzable por la imposibilidad de traspasar la barrera de la clase social. Todo lo demás es bla-bla-bla (entendámonos, no lo es, pero para la finalidad de este post es irrelevante contar más del argumento). ¿Qué frases grabaría en mi iPod que tuvieran relación con esta obra? Pues probablemente estas, aunque seguro que hay muchas más.


Alls well that ends well1Alls well that ends well2

Alls well that ends well3Alls well that ends well4

Antony and Cleopatra (Antonio y Cleopatra) es una tragedia basada en la valiosa traducción al inglés que Thomas North hizo de la Vida de Marco Antonio de Plutarco. Algunos estudiosos argumentan que Shakespeare escribió su Antonio y Cleopatra en 1606. Otros sitúan su escritura tres años antes. Lo que es seguro es que en el Stationers' Register se registró en 1608, lugar éste donde se almacenaban las fechas de todas las publicaciones de la época. La obra muestra la atracción fatal entre estos dos personajes y las consecuencias políticas y militares que esto conlleva. Para esta obra tan sólo he rescatado dos frases, aunque evidentemente se puedan extraer cientos.

Antony and cleopatra1 Antony and cleopatra2

Y ahora... ¡a los textos!

martes 28 de abril de 2009

Isn't it time someone called cut?

Este corto de 2 minutos es un anuncio contra la violencia machista que ha sido censurado en la televisión británica por contener imágenes demasiado duras.
Siempre es mejor cerrar los ojos ante una realidad hiriente, antes que dejar que el público los abra completamente y reaccione ante esta situación de la que se habla poco o nada en los medios de comunicación británicos.
En otras palabras, lo que ocurre en tu casa de puertas para adentro pertenece a la esfera privada, y es muy extraño ver este tema tratado en la prensa británica de la misma manera que se hace aquí en España, donde cada nuevo maltrato o asesinato es contabilizado y hecho público en todos los telediarios.

El vídeo se vuelve excepcionalmente duro cuando la mujer recibe un golpe en su cara con la toalla. En ese momento, ella fija la mirada en la cámara y pronuncia un demoledor lo siento, pero no estoy de acuerdo con esto, que podría ser traducido también por lo siento, pero esto no era lo que habíamos acordado. En esa frase radica el punto álgido de todo el vídeo, principalmente por su doble sentido y las interpretaciones que se derivan de éste. Por un lado, que la mujer fije la mirada en la cámara y diga esta frase nos indica de forma inmediata que se trata de un papel, de un guión escrito, estudiado, acordado por ambas partes que se nos está representando. Pero algo ha salido mal: el actor ha hecho mal su papel, lo ha cambiado, ha modificado su discurso porque el acto de lanzarle a la actriz la toalla en la cara no estaba previsto. Hemos sido expulsados de la ficción, el plano se abre y vemos cómo ya no estamos dentro del marco de la fantasía interpretativa. La mujer ya no está actuando, ahora la mujer se llama Keira, Keira Knightley. Sin embargo, algo extraño ocurre, lo percibimos cuando es arrojada al suelo y el terror invade su rostro. Y es precisamente por esa incongruencia narrativa, por esa ruptura del esquema tradicional de la forma en que nos presentan las cosas el motivo por el cual nos invade un sentimiento de agonía irracional, el mismo sufrimiento agónico sin sentido que está viviendo la actriz. Eso no estaba planeado, no estaba en el guión. El director debería gritar ¡corten!, alguien debería hacer algo, el equipo debería parar la acción. Pero no hay nadie... porque nadie quiere ver, oír y hablar de una realidad sangrante: que cada semana 2 mujeres británicas mueren debido a la violencia de género... y nadie les ayuda.